El Zen en las ciudades

 

La imagen puede contener: una o varias personas y exterior

 

Consideraciones personales acerca del momento crítico del Zen en Europa

Aquí en Murcia donde practico con mi pequeño grupo hay al menos tres otros grupecitos de Zen (o más, que de hecho no comunican entre ellos, y sin llegar a tener una hostilidad abierta, no se puede decir que tengan relaciones cordiales, cuando las tienen).
No se mucho de otras ciudades pero a lo que se es más o menos lo mismo.
Esto es lo que ocurre al Zen en las ciudades del atardecer.

Me parece que esta situación sea una señal evidente de que algo no va bien con el Zen europeo.

¿Cómo es posible que unas personas que persiguen la misma senda espiritual no puedan practicar juntas? ¿Establecer un mínimo de relaciones? ¿Fijarse algún objetivo común?

La falta de respuesta a estas preguntas lastra el camino del Zen en la metrópoli.

*

Los grupos Zen que yo conozco en su mayoría se dirigen principalmente al público interesado a las actividades “holisticas”: yoga, mindfulness, ecologismo, gestalt, bienestar, masajes, tarot.
Este mundo holístico es organizado como un mercado. Es un mercado. Las actividades que se ofrecen son productos, los que las practican son clientes. Los que las proponen empresarios.
Clientes y empresarios espirituales y holisticos obedecen a una lógica de mercado. Se trata de comprar y vender, fidelizar al cliente y otras cosas por el estilo.
Si esto es cierto es difícil que tengan cabida en este campo: el don, la gratuidad, la compasión, el voluntariado. Sencillamente no hay sitio para estas prácticas.

Ahora bien si la via del Zen es una senda espiritual, ¿qué tiene que ver con un mercado?
¿Es posible una vía espiritual y mercantil al mismo tiempo? A lo mejor no solo es una vía posible sino casi la sola vía posible o la más adecuada para la transmisión de la enseñanza. Es una posibilidad.

Esta pregunta no se puede evitar y sus respuestas tampoco.

¿Los espíritus animales del comercio no acabarán ahogando el Dharma?
¿El provecho para acabar con la devoción?
¡Es así?
¿Hay otros caminos?

*

¿Es el zen una vía espiritual?
Me parece que sí, es bastante claro. Se puede discutir si es o no una religión, y matizar el concepto de espiritual como se nos antoja pero algo irreductiblemente espiritual se tiene que admitirlo.
Si es así hay que ver las consecuencias.

La Mindfulness es no es un camino espiritual
Lo yoga tampoco
Tampoco la New Age.
Estos son caminos comerciales

Y por eso distintos del Zen. A lo mejor hasta incompatibles.

¿Mindfulness, yoga, New Age por ser comerciales son malos, daños, perjudiciales?

No

Son actividades sin duda buenas e interesantes.
Lo que no son es caminos espirituales, creo yo.

El cristianismo, en cambio si es un camino espiritual. Por eso cabe la posibilidad que sea más compatible con el zen.
Por miles de años ha sido el único camino espiritual de occidente, de Europa.

¿Puede el Zen desarrollarse como tal en las tierras del atardecer dando la espalda al cristianismo?

Para mi no. Sería un error, pero parece ser esto lo que ocurre.

***

¿Es necesaria una persona que dirija Zazen? ¿ Es necesario un responsable?
Seguramente sí, pero también es necesario que cada practicante sea responsable de su práctica.
El responsable de grupo o de Dojo es muchas veces un pequeño Maestro, asume la actitud del Maestro.
Ahora bien esta figura del Maestro alrededor de la cual se organiza el zen europeo, es, tal vez, una de las causas de su actual, rápido declive.

La figura del Maestro Zen no es comparable con ninguna otra relación social activa en nuestra cultura después de la Edad Media. Aquí es algo incomprensible y desubicado.
No es elegido por los practicantes.
No es un “Despertado”
No tiene títulos específicos otorgados por una o otra institución
No es un cura
¿Qué es entonces? Es un arquetipo de un oriente imaginario entre Madame Blavatsky y Osho.

***

Los grupos Zen no se aderezan a las familias, a los padres, no proponen actividades para ellos.
Cómo se pretende transmitir una fe, una enseñanza, el Dharma a las nuevas generaciones si no a través de las familias y la educación de los niños?

Es un punto importante.

***

El Zen europeo es laico pero no lo sabe, o no acepta su laicidad y no saca las consecuencias de esta evidencia.
El Zen Europeo es clerical en modo imaginario, ofrece un clero que nadie pide.
¿Entonces no sería mejor prescindir de la figura del monje o interpretarla de otra manera?

Los grupos Zen se dirigen a los practicantes como individuos pero no a las comunidades naturales, Dirigiéndose a los individuos como individuos y no como parte de las comunidades naturales es fácil acabar en el mercado, en la competencia, en e marketing, es decir justo donde el Zen no tendría porque estar

***

Lo medias habiles (Upaya)

Los medios hábiles con los medios que los Budas en su compasión idean e implementan para despertar en los seres sensibles el deseo del despertar.
Es conocida la parábola del Sutra del otro del Palacio ardiendo y de los carros para convencer a los niños a salir sin espantarlos.
Los medios hábiles son medios de liberación. Lo que el Sutra del Loto intenta explicar, sin embargo, es la razón de la existencia de varios vehículos y escuelas su intención no es aconsejar estrategias de persuasión.

Es cierto que es importante esforzarse de difundir la enseñanza de manera que sea accesible a todos sin exclusiones los pero esto no quiere decir que tengamos que hacerla agradable a cualquier precio, que el Dharma tenga que ser reducido a las idiosincrasias, los prejuicios de los individuos y de los grupos sociales.
El núcleo de la enseñanza tiene que ser bien claro y no es agradable para la mente ordinaria.
El Buda Shakyamuni lo tenía claro y por eso los dioses tuvieron que convencerle para que pusiera en marcha la Rueda del Dharma.
Si la enseñanza resulta inmediatamente atractiva es falsa.
Upaya no quiere decir engaño.
Lo que es necesario es ser claros y dar un ejemplo coherente en la vida diaria.

***

El Zen es dejar caer las ilusiones, el cuerpo, la mente, el Yo y el otro. Despojarse, abandonar, rendirse, dejar de desear, poseer, temer.
Esto de dejar caer, me hace volver a la memoria las bellas imágenes de la película de Zeffirelli acerca de S. Franciso, cuando el joven Francisco deja caer sus hábitos delante del obispo y de sus padres en la plaza principal de Assisi y queda desnudo.
El Zen es dejar caer la ilusión de:
Tener muchos discípulos
Hacer retiros con multitudes de jóvenes
Tener una influencia sobre los medios.
Creer que maestros y monje sean algo más que máscaras exóticas para la mayoría de las personas.
Aceptar que la Samgha se hace vieja y los practicantes disminuyen.

***

El Zen en las tierras del atardecer es ultra minoritario

No tiene ninguna influencia sobre la cultura dominante

El zen en Europa no controla ni su imagen que es usada para otros fines y tiene otros significados para la mayoría de nuestra sociedades (Cantos rodados, agua cristalina, bienestar de una piel fresca, música suave y aburrida).

Hasta ahora el Zen europeo no ha podido o sabido salir de esta condición de insignificancia.

No se ven las posibilidades que esto ocurra en un futuro próximo.

Esta es la dura realidad.

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Shodo Harada

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Trad. Pietro

Sentado veo surgir las nubes
Andando alcanzo la fuente.

En su definición de zazen, el Sexto Patriarca dice que “Za” significa no agregar ningún pensamiento o concepto como, por ejemplo, bueno o malo a lo que surge externamente. El mundo externo se divide en objetivo y subjetivo, y todo en él es relativo. Todas las cosas son transitorias en este mundo; todo cambia constantemente, y vemos a las personas como buenas y malas, estúpidas e inteligentes, enfermas y sanas, viejas y jóvenes, hombres y mujeres
Todas estas son expresiones emocionales llenas de insultos y alabanzas.

ZA

“Za” es el lugar donde cada cosa solo se refleja. No os desagrada lo que encontramos ni lo alejamos, pero, como estamos completamente abiertos, podemos recibir todo, como un espejo. Cuando recibimos este mundo exactamente como es, sin ue surjan asociaciones , reflejamos cada cosa exactamente como nos llega. Cuando no estamos apegados a ninguna experiencia u opinión propia, podemos reflejar todo exactamente como realmente es.
Cuando recibimos cada cosa tal como es, tal como viene, dejamos de quedar atrapados en nuestro pequeño yo.

ZEN

“Zen”, en cambio, significa conocer la esencia de nuestra mente desde adentro,. Necesitamos establecernos en esa esencia con firmeza sin ser movidos por las cosas externas, recibir todo tal como es y no dejar nada atrás para aferrarnos, ni siquiera una mota. Ver dentro y no ser movido por nada de lo que aparece: esto es zen. El Sexto Patriarca definió “za” y “zen” de esta manera.

Za significa no mover nuestra mente. Hacemos esto no luchando, sino bebiendo todo lo que viene sin imponer ningún juicio, yendo más allá de todas las ideas dualistas y relativas y simplemente reflejando todo lo que se nos presente. Al tragarlo todo, no nos sentimos pequeños o angostos. Esta mente infinitamente expansiva, es la esencia ilimitada de la mente, es decir “Za”.

“Za” significa no mover nuestra mente. Hacemos esto no luchando, sino bebiendo todo lo que viene sin imponer ningún juicio sobre él, yendo más allá de todas las ideas dualistas y relativas y simplemente reflejando todo lo que se nos presente. Al tragarlo todo, no nos sentimos pequeños o angostos. Esta mente infinitamente expansiva, esta gran e ilimitada esencia de la mente, es “Za”

.Takuan Zenji escribió a Yagyu no Tajima no Kami, el maestro de kendo, una carta que se encuentra en The Unfettered Mind, En la cual afirma que cuando tenemos un desafío serio, , es importante no mover nuestras ideas y pensamientos, no mover nuestras mentes. ¿Qué significa no mover nuestra mente? Por lo general, se interpreta como que deberíamos ser como un árbol o una roca, simplemente de pie allí. Pero si nos paramos así cuando somos atacados por un espadachín, seremos atravesados ​​de inmediato. La mente inmóvil no es una mente que se detiene. Más bien, Takuan nos enseña que no es atrapada por ninguna cosa o pensamiento. Si nuestra mente queda atrapada, aparece una brecha. En el instante en que nos veamos atrapados en la condición o posición del oponente o en el poder o en la posición de la espada, nuestros movimientos se vuelven inhábiles. Tampoco debemos quedar atrapados en la posición de nuestra propia espada o nuestra propia posición ; En el instante en que lo hacemos, hay lagunas y grietas en nuestra atención. Que nuestra mente no se mueva no significa ser aburrido e insensible, sino que estamos llenos y tensos en las diez direcciones. Aquí es donde encontramos el sabor sutil de zazen.
La mente sin restricciones es una mente que no se detiene en ninguna parte; se mueve en las diez direcciones y no se estanca. Si el oponente tiene una brecha, podemos empujar naturalmente si el oponente tira y tirar si el oponente empuja. Naturalmente, coincidimos perfectamente con los movimientos del oponente, y si hay un momento débil, podemos golpear. Muy a menudo pensamos en términos de las debilidades y fortalezas de otro, cualidades buenas o malas. Vemos a los demás con juicio y crítica, y al hacerlo sentimos nuestra propia existencia más profundamente, parece. Mirar los puntos buenos y débiles de una persona y no juzgarlos no significa que neguemos esas cualidades, sino que no nos dejemos llevar por ellas.

Nos convertimos en un espejo que simplemente refleja lo que ve. Si un hombre viene , el espejo refleja a un hombre; si viene una mujer , refleja a una mujer. Refleja a una persona mayor como una persona mayor, una persona joven como una persona joven, una persona enferma como una persona enferma. Refleja cada cosa exactamente como es. Si no refleja todo, no es un espejo. Sin embargo, como un espejo está reflejando, no juzga: esta es la mente inmóvil. Esta es la mente sin restricciones de Takuan. Nuestra mente es capaz de ver los lugares buenos y malos de todos y de verlos con claridad. Pero si juzgamos al otro, nos levantamos y nos alabamos a nosotros mismos al hacerlo. Levantarnos y alabarnos a nosotros mismos significa que tenemos apego a nuestra posición, y si nos aferramos a nuestra posición, por supuesto, nos atrapamos y nos movemos. No podemos mantener dos puntos al mismo tiempo, por lo que nuestra mente se mueve.

Si nuestra mente no se mueve para criticar y juzgar, entonces reflejamos las cosas exactamente como son. Esto es zazen. Entonces podemos trabajar libremente, y la esencia de nuestra mente es estable. Este es el sabor sutil del zazen, y a medida que maduramos somos capaces de realizar momentos de mente clara y continua. En el encuentro de cada momento, sabemos la verdad; Reflejamos lo que tenemos ante nosotros y no dejamos restos ni manchas, y la esencia de estos momentos de mente clara y continua es el zazen. Este es nuestro estado mental diario cuando conocemos una forma correcta de estar sentado.

En el mundo de la danza butoh, esta forma de ser consiste en poner nuestra mente en frente de nosotros, sin preocuparnos en modo alguno por cómo nos vemos ni cómo nos recibe el público. Es lo mismo con nuestro trabajo. Zen es ver todo lo que nos rodea ampliamente, pero sin dejar el trabajo. Con continuos momentos de mente clara, sin ser atraídos y confundidos por las emociones de nuestra mente pequeña, nuestro zazen vive en nuestra vida diaria
En nuestra vida diaria, al vivir libremente sin ser movidos, creamos a este estado mental. En esta forma de funcionamiento no tenemos nada en la mente, como un espejo que no tiene nada por si mismo. Sin embargo, no se trata de ser vacío. Estamos llenos y tensos en gran parte. Estar lleno y tenso por dentro y por fuera, completamente: esta es nuestra verdad. Los momentos continuos y claros de la mente nos llevan a donde entramos y salimos, y sin perder nuestra esencia, conocemos el samadhi profundo.

En sus escritos, Yoka Gengaku también enseña cómo todos los seres son iguales. En la Canción de la Iluminación está escrito:

¿No has visto al hombre ocioso de Tao
que no tiene nada que aprender y nada que hacer,
que no descarta los pensamientos errantes ni busca la verdad?
La verdadera naturaleza de la ignorancia
es la naturaleza de Buda; El cuerpo vacío ilusorio es el cuerpo del Dharma.
Después de realizar el cuerpo del Dharma, no hay nada;
La naturaleza propia original es el Buda innato.
Los cinco skandas son las idas y venidas vacías de nubes flotantes;
os tres venenos: la aparición y la desaparición de las burbujas del agua.
Cuando lo real se experimenta, no hay ni persona ni dharma.
En un instante, el karma es destruido.
Si miento para engañar a los seres conscientes,
que mi lengua sea arrancada por
kalpas incontables como polvo y arena.
Con la iluminación repentina de Tathagata, las seis paramitas y la miríada de medios
están completos dentro de esa esencia.
En los sueños, hay claramente seis caminos para los seres conscientes;
Al despertar, el gran chiliocosmo está completamente vacío.
No hay pecado ni mérito, ni pérdida ni ganancia.
No busques nada en esta naturaleza Nirvánica.

El Sexto Patriarca dice: “Corten todas las ideas de buenos y malos respecto al mundo exterior. Entonces, sin producir ninguna idea acerca de lo que sube y baja, nos sentamos”. Este es el mundo de:

“Sentado, veo surgir las nubes.
Caminando, alcanzo la fuente del agua”.

Capítulo de la serpiente (Uragavagga)

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El sutta de Dhaniya ilustra los dos cáminos de la práctica del zen: los que renuncian al mundo y a la familia y los que no renuncian. Son do maneras de tomar refugio: pero necesitan el mismo sentido de la responsabilidad y del compromiso.

Dhaniyasutta

(Dhaniya) :

Tengo arroz cocido, leche ordeñada, (así dijo el pastor Dhaniya)
en las cercanías de la orilla del río Mahī vivo con mis semejantes,
la choza está techada, el fuego encendido,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
Yo soy aquel sin enojo, libre de obstrucciones, (así dijo el Bienaventurado)en las cercanías de la orilla del río Mahī pernocto por una noche,
la choza está descubierta, el fuego extinto,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(Dhaniya) :
No hay tábanos ni mosquitos,
las vacas pacen en prados de abundante hierba,
(y) soportarían la lluvia que viniese,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
La balsa es sólida y está bien preparada,
habiendo atravesado el torrente, he llegado a la otra orilla,
(y ya) no es necesaria la balsa,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(Dhaniya) :
Mi mujer es leal y no es ávida,
durante mucho tiempo ha convivido (conmigo) agradablemente,
(y) nunca le he oído decir nada perverso,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
Mi mente es dócil y está liberada,
durante mucho tiempo ha sido adiestrada y bien domada,
de modo que no hay maldad en mí,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(Dhaniya) :
Yo soy uno que se mantiene con sus ingresos,
mis hijos están sanos y junto a mí,
(y) nunca les he oído decir nada perverso,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
Yo no soy el siervo de nadie,
con lo que he alcanzado deambulo por todo el mundo
(y) no hay necesidad de (ningún) salario,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(Dhaniya) :
Tengo terneros y tengo novillos,
tengo vacas preñadas y vacas criando,
y también tengo aquí un toro principal, señor del rebaño,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
No tengo terneros y no tengo novillos,
no tengo vacas preñadas ni vacas criando,
ni siquiera tengo aquí un toro principal, señor del rebaño,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(Dhaniya) :
Las estacas están clavadas y fijadas,
las sogas de esparto (son) nuevas y bien hechas,
ni siquiera los novillos serán capaces de cortar(las),
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

(El Bienaventurado) :
Habiendo cortado las ataduras como un toro,
habiendo destrozado las enredaderas como un elefante,
nunca volveré a ser concebido en un vientre,
por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

En aquel momento descargó una fuerte tormenta, anegando las tierras altas y las bajas, (y) habiendo oído la lluvia del cielo, Dhaniya dijo lo siguiente:

“Realmente nuestro beneficio es inmenso,
(para) nosotros que hemos visto al Bienaventurado.
Nos acercamos a ti por refugio, ¡tú que posees visión!,
sé nuestro maestro, ¡oh Gran Sabio!

Mi esposa y yo, obedientes,
practicaremos la vida santa en la presencia del Buddha.
Que surja en nosotros el cese del Sufrimiento,
el otro lado del nacimiento y la muerte.”

(Māra) :
El que tiene hijos se deleita en los hijos (así dijo Māra, el Maligno)
el que posee vacas se deleita en las vacas,
ciertamente los deseos son el deleite del hombre,
aquel que está libre de deseos en verdad no se deleita.

(El Bienaventurado) : El que tiene hijos se aflige en los hijos (así dijo el Bienaventurado)
el que posee vacas se aflige en las vacas,
ciertamente los deseos son la aflicción del hombre,
aquel que está libre de deseos en verdad no se aflige.

Mi Maestro es un Árbol de Mango

Ajah Chan

Trad Pietro

A veces, cuando un árbol frutal está en flor, una brisa se mueve y esparce las flores por el suelo. Algunos brotes permanecen y se convierten en pequeños frutos verdes. ¡Un viento sopla y algunos de ellos caen! En cambio otros pueden madurara completamente, antes de que caigan. Y así es con las personas. Al igual que las flores y las frutas en el viento, también caen en diferentes etapas de la vida. Algunas personas mueren mientras aún están en el útero, otras en tan solo unos pocos días después del nacimiento. Algunas personas viven durante unos años y luego mueren, sin haber alcanzado la madurez. Hombres y mujeres mueren en su juventud. Otros alcanzan una edad madura antes de morir. Al reflexionar sobre las personas, consideramos la naturaleza de la fruta en el viento: ambas son muy inciertas. Esta naturaleza incierta de las cosas también se puede ver en la vida monástica. Algunas personas vienen al monasterio con la intención de ordenarse pero cambian de opinión y se van, algunas con la cabeza afeitada. Otros ya son novatos, luego deciden irse. Algunos se ordenan solo a lo largo de un retiro de lluvias y luego se desvisten. Al igual que la fruta en el viento, ¡todo muy incierto! Nuestras mentes también son similares. Surge una impresión mental, y atrae a la mente, luego la mente cae, como la fruta. El Buda entendió esta naturaleza incierta de las cosas. Observó el fenómeno de la fruta en el viento y reflexionó sobre los monjes y novicios que fueron sus discípulos. Descubrió que ellos también eran esencialmente de la misma naturaleza: ¡inciertos! ¿Cómo podría ser de otra manera? Este es el único camino de todas las cosas. Por lo tanto, para alguien que está practicando con conciencia, no es necesario tener a alguien que aconseje y enseñe todo lo que pueda ver y comprender. Un ejemplo es el caso del Buda que, en una vida anterior, era el Rey Chanokomun. No necesitó estudiar mucho. Todo lo que tuvo que hacer fue observar un árbol de mango. Un día, mientras visitaba un parque con su séquito de ministros, desde lo alto de su elefante, vió unas ramas de ango cargadas de fruta madura. Al no poder detenerse en ese momento, decidió en su mente volver más tarde para comer algo de fruta. No sabía, sin embargo, que sus ministros, viniendo detrás, los habían recolectado con avidez; usando palos para derribarlos, golpeando y rompiendo las ramas y desgarrando y dispersando las hojas. Al regresar por la tarde a la arboleda de mangos, el rey, que ya imaginaba en su mente el delicioso sabor de los mangos, de repente descubrió que todos habían desaparecido, ¡habían terminado por completo! Y no solo eso, sino que las ramas y las hojas habían sido aplastadas y dispersas.

El rey, bastante decepcionado y molesto, notó otro árbol de mango cerca con sus hojas y ramas intactas y se preguntó por qué. Luego se dio cuenta de que era porque ese árbol no tenía fruto. Si un árbol no tiene fruta, nadie lo molesta y sus hojas y ramas no se dañan. Esta lección lo mantuvo absorto en sus pensamientos durante todo el camino de regreso al palacio: “Es desagradable, problemático y difícil ser rey. Requiere una preocupación constante por todos sus sujetos. ¿Qué pasa si hay intentos de atacar, saquear y tomar partes de su reino? “No podía descansar en paz; incluso en su sueño los sueños lo perturbaban. Vio en su mente, una vez más, el árbol de mango sin fruto y sus hojas y ramas intactas. “Si nos volvemos similares a ese árbol de mango”, pensó, “nuestras” hojas “y” ramas “tampoco se dañarían”. En su habitación, se sentó y meditó. Finalmente, decidió ordenarse como monje, inspirándose en esta lección del árbol de mango. Se comparó con ese árbol de mango y llegó a la conclusión de que si uno no se involucraba en los caminos del mundo, sería verdaderamente independiente, libre de preocupaciones o dificultades. La mente no tendría problemas. Reflejando así, él ordenó.
A partir de ese momento, dondequiera que fuera, cuando le preguntaban quién era su maestro, él respondía: “Un árbol de mango”. Él no necesitó recibir tanta enseñanza. Un árbol de mango fue la causa de su Despertar al Opanayiko-Dhamma, la enseñanza que conduce hacia adentro. Y con este Despertar, se convirtió en monje, alguien que tiene pocas preocupaciones, se contenta con poco y se deleita en la soledad. Su estado real abandonado, su mente finalmente estaba en paz. En esta historia, el Buda fue un Bodhisatta que desarrolló su práctica de esta manera. Al igual que el Buda cuando era el Rey Chanokomun, nosotros también debemos mirar a nuestro alrededor y ser observadores porque todo en el mundo está listo para enseñarnos. unicamente con un poco de sabiduría intuitiva, podremos ver claramente a través de los caminos del mundo. Comprenderemos que todo en el mundo es un maestro. Los árboles y las vides, por ejemplo, pueden revelar la verdadera naturaleza de la realidad. Con sabiduría no hay necesidad de preguntar a nadie, no hay necesidad de estudiar. Podemos aprender de la naturaleza lo suficiente como para ser iluminados, como en la historia del Rey Chanokomun, porque todo sigue el camino de la verdad. No diverge de la verdad.mango-e1519011044395

El rakusu

En la parte posterior del rakusu aparecen unas agujas de casuarina (tipo de pino) … que nos dicen que nuestro camino en el Zen es un camino de montaña, queriendo decir que es un viaje interior hacia lo más en lo profundo de tu ser verdadero. Como dijo Rilke, “para que caminemos hacia el interior del silencio durante horas sin encontrar a nadie”. Estas agujas son también los retoños verdes de la Vía, la forma como la Vía retoñará llenando de las flores amarillas del Diente de León el pavimento de la ciudad. En cualquier lugar de cualquier estado donde te puedas encontrar, siempre encontraras algún vestigio verde de estas agujas. Hay dos (2) agujas cruzadas (vean el diseño) la una con la otra. Cada vez que te encuentras atrapado entre opuestos, en el fondo siempre existe la unidad allí; si la puedes conseguir. Siempre hay una manera de mantener las contradicciones en una unidad. Y esa es la tarea del depsertar. [Es tu trabajo de Bodhissatva]. Para encontrar la acción verdadera”.Roshi John Tarrant

Mi Maestro es un árbol de mango – Por Ajahn Chah

malcolm-de-chazal-larbre-rose

 

Trad Pietro

A  veces, cuando un árbol frutal está en flor, una brisa se mueve y esparce las flores por el suelo. Algunos brotes permanecen y se convierten en pequeños frutos verdes. ¡Un viento sopla y algunos de ellos  caen! En cambio otros pueden madurara completamente,  antes de que caigan. Y así es con las personas. Al igual que las flores y las frutas en el viento, también caen en diferentes etapas de la vida. Algunas personas mueren mientras aún están en el útero, otras en tan solo unos pocos días después del nacimiento. Algunas personas viven durante unos años y luego mueren, sin haber alcanzado la madurez. Hombres y mujeres mueren en su juventud. Otros alcanzan una edad madura antes de morir. Al reflexionar sobre las personas, consideramos la naturaleza de la fruta en el viento: ambas son muy inciertas. Esta naturaleza incierta de las cosas también se puede ver en la vida monástica. Algunas personas vienen al monasterio con la intención de ordenarse pero cambian de opinión y se van, algunas con la cabeza afeitada. Otros ya son novatos, luego deciden irse. Algunos se ordenan solo a lo largo de un retiro de lluvias y luego se desvisten. Al igual que la fruta en el viento, ¡todo muy incierto! Nuestras mentes también son similares. Surge una impresión mental,  y atrae a la mente, luego la mente cae, como la fruta. El Buda entendió esta naturaleza incierta de las cosas. Observó el fenómeno de la fruta en el viento y reflexionó sobre los monjes y novicios que fueron sus discípulos. Descubrió que ellos también eran esencialmente de la misma naturaleza: ¡inciertos! ¿Cómo podría ser de otra manera? Este es el único  camino de todas las cosas. Por lo tanto, para alguien que está practicando con conciencia, no es necesario tener a alguien que aconseje y enseñe todo lo que pueda ver y comprender. Un ejemplo es el caso del Buda que, en una vida anterior, era el Rey Chanokomun. No necesitó estudiar mucho. Todo lo que tuvo que hacer fue observar un árbol de mango. Un día, mientras visitaba un parque con su séquito de ministros, desde lo alto de su elefante, vió unas ramas de ango cargadas de fruta madura. Al no poder detenerse en ese momento, decidió en su mente volver más tarde para comer algo de fruta. No sabía, sin embargo, que sus ministros, viniendo detrás, los habían recolectado con avidez; usando palos para derribarlos, golpeando y rompiendo las ramas y desgarrando y dispersando las hojas. Al regresar por la tarde a la arboleda de mangos, el rey, que ya imaginaba en su mente el delicioso sabor de los mangos, de repente descubrió que todos habían desaparecido, ¡habían terminado por completo! Y no solo eso, sino que las ramas y las hojas habían sido aplastadas y dispersas.

El rey, bastante decepcionado y molesto, notó otro árbol de mango cerca con sus hojas y ramas intactas y se preguntó por qué. Luego se dio cuenta de que era porque ese árbol no tenía fruto. Si un árbol no tiene fruta, nadie lo molesta y sus hojas y ramas no se dañan. Esta lección lo mantuvo absorto en sus pensamientos durante todo el camino de regreso al palacio: “Es desagradable, problemático y difícil ser rey. Requiere una preocupación constante por todos sus sujetos. ¿Qué pasa si hay intentos de atacar, saquear y tomar partes de su reino? “No podía descansar en paz; incluso en su sueño los sueños lo perturbaban. Vio en su mente, una vez más, el árbol de mango sin fruto y sus hojas y ramas intactas. “Si nos volvemos similares a ese árbol de mango”, pensó, “nuestras” hojas “y” ramas “tampoco se dañarían”. En su habitación, se sentó y meditó. Finalmente, decidió ordenarse como monje, inspirándose en esta lección del árbol de mango. Se comparó con ese árbol de mango y llegó a la conclusión de que si uno no se involucraba en los caminos del mundo,  sería verdaderamente independiente, libre de preocupaciones o dificultades. La mente no tendría problemas. Reflejando así, él ordenó.

A partir de ese momento, dondequiera que fuera, cuando le preguntaban quién era su maestro, él respondía: “Un árbol de mango”. Él no necesitó recibir tanta enseñanza. Un árbol de mango fue la causa de su Despertar al Opanayiko-Dhamma, la enseñanza que conduce hacia adentro. Y con este Despertar, se convirtió en monje, alguien que tiene pocas preocupaciones, se contenta con poco y se deleita en la soledad. Su estado real abandonado, su mente finalmente estaba en paz. En esta historia, el Buda fue un Bodhisatta que desarrolló su práctica de esta manera. Al igual que el Buda cuando era el Rey Chanokomun, nosotros también debemos mirar a nuestro alrededor y ser observadores porque todo en el mundo está listo para enseñarnos. unicamente con un poco de sabiduría intuitiva, podremos ver claramente a través de los caminos del mundo. Comprenderemos que todo en el mundo es un maestro. Los árboles y las vides, por ejemplo, pueden revelar la verdadera naturaleza de la realidad. Con sabiduría no hay necesidad de preguntar a nadie, no hay necesidad de estudiar. Podemos aprender de la naturaleza lo suficiente como para ser iluminados, como en la historia del Rey Chanokomun, porque todo sigue el camino de la verdad. No diverge de la verdad.

Sanpai

Había un monje en la asamblea del Tathagata Shakyamuni que se decía a sí mismo, “debería venerar y postrarme ante esta la más profunda prajna paramita (perfección de la sabiduría).”

    Maka Hannya Haramitsu, Dogen

 

La cita trata de un monje de la asamblea de Buda Shakyamuni que, cuando escuchó exponer al Buda la enseñanza de Prajna Paramita, pensó que debería postrarse y reverenciar esta Prajna Paramita por su profundidad.

“Venerar y hacer postraciones” es una traducción de keirai.[…] Kei, profundo respeto o reverencia que se expresa como rai, con ciertas formas, gestos o comportamientos a través de nuestro cuerpo y/o habla. En el budismo tenemos un término más común para esta acción: raihai, “hacer una postración” o “hacer una reverencia”.

Dogen Zenji escribió un fascículo del Shobogenzo titulado “Raihai-tokuzui” (“Obtener la médula postrándose”) para señalar el significado de venerar a un maestro de la Vía de Buda. Esta expresión está tomada de la historia de la transmisión del Dharma de Bodhidharma al Segundo Patriarca del Zen chino, Huike (Eka).  Cuando Bodhidharma pidió a Eka que dijera algo sobre su comprensión del Dharma, Eka hizo una postración por toda respuesta. Entonces el maestro le dijo que había obtenido la médula.

[…]En la tradición Zen Soto, practicamos haciendo postraciones como expresión de nuestro profundo respeto, veneración y gratitud. Por ejemplo, durante el servicio de la mañana, hacemos 3 postraciones (sam ºpai) antes y después de cantar los sutras hacia el Buda o un Bodhisattva. En algunas ocasiones formales nos postramos ante nuestros enseñantes u otros respetables maestros.

Cuando hacemos una postración, tocamos con cinco partes de nuestro cuerpo (gotai tochi) —ambos pies, ambos antebrazos y cabeza– el suelo y ponemos las palmas de las manos hacia arriba a la altura de las orejas. Significa que aceptamos los pies del Buda en nuestras manos llevándolos sobre nuestra cabeza. La cabeza es la parte más elevada de nuestro cuerpo y los pies la más baja del cuerpo de Buda. Esta reverencia significa que ponemos al Buda y su enseñanza por encima de nosotros mismos. Nos vaciamos y nos hacemos uno con el Buda y el Dharma.

La manera menos formal de reverencia en el budismo es inclinar nuestra cabeza en gassho (poniendo palmas y dedos juntos enfrente de nuestro pecho) estando de pie o sentados. Esto se hace ante estatuas de budas, bodhisattvas, otros símbolos de seres sagrados y también hacia las personas para mostrarles nuestro respeto, confianza, gratitud y amistad.

Pienso que originalmente tanto la postración como gassho demostraban que no se estaba ocultando un arma y que no había intención de atacar a quien estaba enfrente. La postura de la postración era probablemente para esclavos, sirvientes y ministros hacia su señor. Esta es la postura más vulnerable ya ya que no es posible atacar y, sin embargo, pueden hacernos lo que quieran. A menos que nos rindamos o confiemos  completamente, no podemos adoptar tal postura. Gassho también muestra que no tenemos un arma, como un cuchillo o espada, en nuestras manos y que no tenemos intención de atacar con puño. Esta costumbre tiene el mismo significado que el apretón de manos en occidente.

En el Sansho-doei, una recopilación a cargo de Menzan Zuiho de poemas waka de Dogen  Zenji, hay un poema titulado Raihai (“Hacer una postración”),

En el campo nevado,

donde ni siquiera la hierba de invierno

puede verse,

una garza blanca se oculta dentro de su silueta.

La garza blanca no oculta su cuerpo en el campo nevado, sino que oculta su cuerpo en su propia silueta. En invierno, el campo está completamente cubierto de nieve blanca, de manera que la hierba no puede verse. El mundo es completamente blanco. Probablemente continúa nevando fuertemente. El mundo entero es blanco. En el campo nevado, una garza blanca permanece solitaria. Como su cuerpo es también blanco, no podemos ver la separación entre el campo y la blanca ave. La garza blanca está allí y sin embargo su cuerpo blanco ha desaparecido dentro de un mundo completamente blanco. Esto es lo que según Dogen significa raihai (hacer con veneración una postración). Estamos ahí pero la separación entre nosotros y Buda, ante quien nos postramos, y la infinitud de dharmas en el mundo desaparece.

 

[Por Shohaku Okumura.]